EL DESPERTAR DE UNA PASIÓN.
El 18 de mayo de 1798, la potente armada francesa partía del puerto de Tolón, en la Provenza,rumbo a Egipto. Su objetivo no era otro que el de liberar al país del dominio turco. Al mando de la expedición, que contaba con casi 40.000 hombres distribuidos en 50 navios de guerra y 280 barcos para el transporte de tropas, estaba el general Napoleón Bonaparte. Unas semanas antes, junto a su esposa Josefina, Napoleón habia seleccionado a un centenar de estudiosos y artistas para que le acompañaran en esta misión militar. Aunque les ocultó el destino, para convencerles solo le bastó la siguiente promesa "No puedo decirles adónde vemos, pero si que es su lugar para conquistar gloria y saber".Entre el grupo de elegidos se incluían veintiún matemáticos, ocho dibujantes, además de varios físicos, químicos, poetas y pintores.La decisión de Bonaparte de invitación marcó el inicio de la egiptología.
La misión militar fracasó, pero no asi cientifica. Dominique Vivant Denon fue uno de esos artistas que acompañaron a la expedición napolónica, que le permitió recorrer Egipto desde Alejandría hasta Asuán. Los dibujos de Vivant Denon se editaron en 1882 en Paris bajo el título Voyage dans le Base en la Haute Egiptte,y enseguida se conviertieron en un auténtico éxito de ventas. La obra se tradujo al alemán y al inglés inmediatamente. En los años siguientes, aparecieron estos volúmenes similares, pero sin duda la obra de Vivant Denon dio origen a la egiptomanía en el Viejo Continente.
Muchos europeos deseaban ver aquellas maravillas, así que hubo quien pensó que estaría bien poder trasladarlas a Europa.Se inició así la conocida como "diplomacia del saqueo" , en que los cónsules de paises como Suecia, Noruega, Francia,Prusiae e Inglaterra negociaron con el jefe del gobierno egipcio,Mohamed Ali, la exploración del territorio, la exhumación de algunos restos arqueológicos y su traslado a Europa. Pero los egiptólogos no les habían a la zaga. El prusiano Karl R. Lepsius dirigió una campaña subvencionada por el gobierno de su país para estudiar los monumentos de Egipto, y cayos frutos pueden contemplarse en el Museo Egipcio de Berlín.
La guinda a este momento efervecente de la egiptología en Europa llegó con el anuncio que en 1822, hizo el joven orientalista francés- Jean .-Francoise Champolion, pues había conseguido descifrar el jeroglifico de la piedra Rosetta Champolion brindó la clave para recobrar la escritura y la lengua de los faraones, un hito solo comparable con el que protagonizó el arqueólogo inglés Howard Carter en 1922, cuando,en el Valle de los Reyes,descubrió la tumba del faraón egipcio Tutankhamon.
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